Hoy renuncio. Ya sé de donde proviene el cansancio.
Estaba llevando en brazos a Homero y otros más que no vienen al caso.
Me creo una super chica superpoderosa, pero mi cuerpo me esta pasando la cuenta. No me rio, no tengo planes, estoy en el limbo..y no me gusta.
He decidido desertar para cambiar la estrategia. Tomando algunos varios piscos sour pense en mi.
En lo que yo deseaba y no había nada.
Siempre me he sorprendido que nunca pido nada para mi.
La mayoría de las acciones que he tomado, por lo general benefician a otros.
Aunque logro la satisfacción del triunfo y alegria que comparten conmigo.
Es triste y vergonzoso no hacer nada para mi, me anule en el tiempo.
Recuerdo que fue la tactica precisa para sobrevivir al entorno en la cual crecí.
Mientras menos expectativas tenía de la vida, menores eran las frustraciones. Pero, ahora que?
Me quede con un patron de vida que no me permite descubrir la fuerza que necesito HOY para continuar.
Qué es lo que quiero, pregunta fácil, pero de respuesta escurridiza. Sólo atino a prender el piloto automático, cumplir con los compromisos básicos para no caer en el caos.
También entre el pisco souer y el desvelo de la madrugada... encuentro otra respuesta a medio camino que me da otra señal:
Libertad... Cuánta libertad entrego. No será que a veces disfrazo mi excesivo amor, mi preocupación. Sinceramente me cuesta dejar y respetar las decisiones de los demás, especialmente cuando tienen actitudes que son dañinas. Pero también dejarlos es bueno para no limitar su crecimiento, pero me cuesta....
Cambiar la estrategia de la vida es bueno. A veces es lo necesario...
Manos a la obra!!